Taita Basket: una nueva identidad para las tejedoras de cestas en Kenya

Nombre:Taita Baskets Association
País / Territorio:Kenya
Derecho(s) de PI:Indicaciones geográficas y denominaciones de origen, Marcas
Fecha de publicación:3 de septiembre de 2019
Última actualización:20 de septiembre de 2019

Un proyecto de desarrollo de marca puesto en marcha por la OMPI en 2016 que utiliza la propiedad intelectual (PI) ayudó a una comunidad de tejedoras de cestas del condado de Taita Taveta en Kenya a adquirir una marca colectiva.

La marca “Taita Basket” es una herramienta estratégica de PI para desarrollar su imagen de marca regional con la que las tejedoras esperan poder exigir precios más altos, aumentar las ventas y, en última instancia, mejorar su nivel de vida. Para solicitar la marca colectiva, las tejedoras formaron una asociación que implantó normas de calidad e impartió formación a más de 400 tejedoras para utilizar la marca. Esta iniciativa ayudará a que la marca sea reconocida por su calidad en el mercado.

(Fotografía: OMPI/Shingo Tsuda)

El condado de Taita Taveta en Kenya se encuentra a aproximadamente 200 km al noroeste de Mombasa y a 360 km al sureste de Nairobi. Abarca una superficie de alrededor de 17.100 km, de los cuales cerca del 62 % se encuentra en dos parques nacionales. Se explotan tres fincas de sisal, incluida Teita Sisal Estate, una de las más grandes del mundo. Las fuertes fibras extraídas de las hojas de la planta se utilizan para fabricar diversos productos como cuerdas y cordeles.

(FOTOGRAFíA: OMPI/Shingo Tsuda)

Las “Taita Basket” son cestas de sisal tejidas por las mujeres del condado de Taita Taveta. Se fabrican laboriosamente de forma tradicional a partir de fibras de sisal finas y se utilizan para fines domésticos como transporte de cosas o almacenamiento de granos. Los conocimientos de cestería se han transmitido de una generación a otra, de madre a hija. Las tejedoras de cestas suelen ser pequeños grupos de mujeres, la mayoría de ellas de mediana edad o ancianas.

La venta de cestas les aporta unos ingresos en efectivo importantes que les permiten pagar la matrícula escolar de sus hijos y poner más comida en la mesa. Es difícil que una tejedora encuentre nuevos clientes por sí sola. Además, las mujeres ven limitada su capacidad de recorrer largas distancias para promocionar sus productos, puesto que a menudo se ocupan del hogar y del cuidado de los hijos, además del trabajo agrícola. En consecuencia, los compradores principales de sus cestas son intermediarios que llegan y las recogen, así como turistas que se alojan en hoteles de la zona.

Las cestas son escasas, porque la cestería es más un trabajo a tiempo parcial que un negocio y el número de tejedoras es relativamente pequeño. El desarrollo de marca de estas cestas sería una forma útil de conservar esta tradición particular de cestería de alta calidad.

(FotoGGRAFÍA: OMPI/Shingo Tsuda)

Incluso los clientes habituales consideran en general que la calidad de las cestas es mejor que la de cestas similares fabricadas en otras regiones y las tejedoras querían distinguirlas de las demás. Algunas de ellas incluso se encontraron con personas de fuera de la comunidad que utilizaban el nombre para sus cestas sin permiso. Les preocupaba que personas ajenas estuviesen aprovechándose de su nombre. Necesitaban una herramienta de PI para evitar que otros se apropiasen indebidamente de él.

El Gobierno del condado de Taita Taveta se comprometió a impulsar el proyecto de desarrollo de marca para ayudar a las tejedoras de cestas a transformar la actividad de un trabajo a tiempo parcial en un negocio. El gobernador John Mruttu aseguró el apoyo del Gobierno del condado al proyecto de desarrollo de una marca regional.

Uno de los problemas que afectaban a la comerciabilidad de las cestas era que no existía una identidad. No se podía distinguir las que procedían de Taita de las que procedían de otros lugares.

H.E. John Mruttu, gobernador del condado de Taita Taveta

Formar un colectivo

En una ocasión, un grupo intentó registrar la marca “Vidasi”, que significa “cesta” en la lengua taita local, pero no llegó al punto de presentar una solicitud formal de registro. La comunidad rechazó la idea, porque todas las tejedoras de la región debían poder utilizar la palabra “vidasi”. Necesitaban una herramienta de PI que pudiese utilizar toda la comunidad, como una marca colectiva o una marca de certificación con arreglo a la Ley de Marcas de Kenya, utilizada por el país para proteger los productos regionales (es decir, las indicaciones geográficas).

El proyecto de desarrollo de marca de la OMPI, que se ejecutó desde febrero de 2016 hasta marzo de 2017, ayudó a las tejedoras de cestas a obtener una marca colectiva. El Gobierno del condado de Taita Taveta prefirió crear una marca colectiva a una marca de certificación, porque la creación de un organismo de certificación llevaría mucho tiempo y el acceso a las aldeas para conceder la certificación es limitado.

Para adquirir una marca colectiva, las tejedoras tuvieron que formar una asociación que se registró como “Taita Baskets Association” en la Fiscalía General y el Departamento de Justicia el 18 de noviembre de 2016. Al reunir a las tejedoras de cestas y ayudarlas a formar la asociación, las 400 socias de la Taita Baskets Association tendrían mayor poder para encontrar nuevos mercados y vender sus cestas a un precio superior.

(Fotografía: OMPI/Shingo Tsuda)

Crear una nueva marca

La marca se creó mediante un proceso interactivo basado en varias ideas de las tejedoras. Querían incluir en la marca los símbolos de una cesta, una planta de sisal y las colinas en las que vivían. Para ellas, este diseño representaba la naturaleza de sus cestas de la manera más adecuada. El diseño se escogió entre varias opciones, se desarrolló tras mantener nuevas conversaciones y finalmente fue aprobado por la asociación.

(Fotografía: OMPI/Shingo Tsuda)

Entretejer las normas de calidad

Antes del proyecto no existía un control de calidad y, aunque las normas de calidad establecidas no son un requisito para registrar una marca colectiva, la asociación las consideraba un elemento esencial para el éxito de la marca.

Al establecer las normas de calidad, se tuvieron muy en cuenta los elementos que debían incluirse y el nivel de calidad exigido. Si las normas eran imprecisas y carecían de detalles, la evaluación de la calidad podía diferir de una persona a otra. Por otro lado, si las normas eran demasiado precisas y detalladas, podían impedir que las tejedoras fuesen creativas. La asociación decidió no incluir colores y patrones en las normas para que las tejedoras pudiesen emplear patrones tradicionales transmitidos por generaciones anteriores o crear nuevos patrones sin limitaciones.

(Fotografía: OMPI/Shingo Tsuda) El nivel de calidad exigido /Shingo Tsuda)

El nivel de calidad exigido por las normas era una cuestión importante. Si se establecía un nivel demasiado alto, no estaría al alcance de la mayoría de las tejedoras de cestas. Naturalmente, no sería bueno para la comunidad que solo algunas de ellas pudiesen utilizar la marca colectiva. Por otro lado, si el nivel era demasiado bajo, las normas no añadirían valor a la marca. Por lo tanto, debía establecerse un nivel equilibrado para que la mayoría de las tejedoras de cestas pudiesen alcanzarlo con esfuerzos razonables.

Para ello, se recopilaron datos de 300 cestas, incluidas fotografías (superiores, laterales, inferiores), medidas (diámetro superior, diámetro inferior, altura de la inclinación), tupidez del tejido (diámetro del hilo, número de urdimbres, número de tramas, peso), colores y tintes. Con esta información, la asociación pudo esbozar las normas de calidad para el uso de la marca colectiva. Sin embargo, puesto que no existe una autoridad externa que certifique el nivel de calidad de las cestas de una socia, es necesario que cada tejedora mantenga por sí misma los niveles de calidad, de conformidad con las normas establecidas por la Taita Baskets Association.

(Fotografía: OMPI/Shingo Tsuda)

Con el fin de que las socias pudiesen alcanzar los niveles de calidad recién establecidos, se organizó una formación sobre mejora de la calidad de las cestas para cumplir las normas. Varias expertas cualificadas formaron a más de 400 tejedoras para mejorar y armonizar la calidad de sus cestas.

La responsabilidad de cumplir las normas de calidad recae en la tejedora que elabora la cesta.

Artículo 5.3) Normas de calidad: reglamento y normas de calidad de la marca colectiva “Taita Basket”

“Taita Basket” como marca de origen

Una inquietud que se planteó fue el origen de los materiales utilizados en las cestas “Taita Basket”. Algunas socias residían fuera del condado de Taita Taveta y utilizaban sisal cultivado y recogido en una zona diferente. La solución consistió en especificar en las normas de calidad que los materiales utilizados deben cultivarse y recogerse en el condado de Taita Taveta y las inmediaciones. Las integrantes de la asociación se mostraron de acuerdo con este requisito.

Preservar los conocimientos tradicionales

El Gobierno del condado de Taita Taveta tenía mucho interés en organizar una asociación, más allá del beneficio de registrar una marca colectiva. Quería ayudar a transformar la cestería tradicional para que pasase de ser un trabajo a tiempo parcial a convertirse en un negocio más comercial. La formación de una asociación no solo permitiría a las tejedoras disfrutar de las ventajas de las economías de escala y aumentar la competitividad de sus cestas, sino que también se esperaba que ayudase a preservar su tradición regional de cestería.

La marca se registró con el fin de aumentar el reconocimiento del nombre de las cestas y de la región, preservar y fomentar la cestería tradicional de calidad y reforzar la solidaridad entre los grupos miembros.

Artículo 2.3) Finalidad: reglamento y normas de calidad de la marca colectiva “Taita Basket”

La obtención de una marca colectiva y la formación de una asociación también permitirían al Gobierno del condado prestar más apoyo, una tarea que se complica cuando el beneficiario es una sola persona o un grupo pequeño.

Un año desde el inicio hasta la conclusión

Marca colectiva “Taita Basket”
(Nº de registro KIPI 94134)

La marca colectiva se registró en el Instituto de la Propiedad Industrial de Kenya (KIPI) el 3 de abril de 2017. Las clases de la Clasificación de Niza en las que se registró la marca son la clase 20 (cestas no metálicas) y la clase 21 (cestas para uso doméstico). El proyecto concluyó con un acto celebrado los días 1 y 2 de marzo de 2017. La OMPI suministró a la asociación 30.000 etiquetas de papel con la marca colectiva recién registrada, lo que marcó la conclusión oficial del proyecto.

Aunque el nombre “Taita Basket” se utilizaba anteriormente, la marca colectiva registrada en el KIPI es desconocida para los consumidores. Las tejedoras deben seguir utilizando la marca hasta que acumule suficiente buena reputación y los consumidores la reconozcan como marca de calidad. Dicho esto, al haber establecido normas al respecto, los clientes pueden esperar un cierto nivel de calidad, aunque la marca sea nueva. Forma parte del valor añadido que representa.

Superar las dificultades mediante la colaboración

Durante el transcurso del proyecto de desarrollo de marca surgieron algunas dificultades. En Kenya se han registrado muy pocas marcas colectivas y marcas de certificación que puedan utilizarse como referencia. El proyecto también se topó con dificultades de comunicación, conocimientos y logística. Las alianzas sólidas con asociados locales comprometidos ayudaron a afrontar estas dificultades.

Por ejemplo, no se conocía ningún caso de productores de artesanía que hubiesen formado una asociación en Kenya. La mayoría de las tejedoras de cestas no hablan inglés y al principio desconocían totalmente la PI. Este problema se solucionó al inicio del proyecto mediante talleres en los que funcionarios del KIPI explicaron la PI en los idiomas locales (suajili y taita) y de una forma práctica comprensible para las tejedoras.

(Fotografía: OMPI/Shingo Tsuda)

La cooperación activa entre los asociados permitió a la OMPI concluir el proyecto con éxito. La OMPI, en cooperación con la Oficina Japonesa de Patentes (JPO), dirigió el proyecto con la asistencia de la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional, el Instituto de la Propiedad Industrial de Kenya (KIPI), el Ministerio de Comercio, Industria y Cooperativas de Kenya y el Gobierno del condado de Taita Taveta. El Gobierno del Japón proporcionó la financiación del proyecto a través de un acuerdo sobre fondos fiduciarios con la OMPI.

Un nuevo comienzo

El proyecto de desarrollo de marca ha finalizado, pero la historia continúa. Más de 400 tejedoras de cestas del condado de Taita Taveta conocen ahora el sistema de PI y se han convertido en usuarias activas. La asociación es ahora titular de una marca colectiva como PI propia para desarrollar la imagen de marca regional recién creada. Puede que pase algún tiempo hasta que los consumidores se familiaricen con la marca colectiva “Taita Basket” como marca regional de calidad. Sin embargo, una vez que la calidad de la marca sea reconocida, ayudará a justificar los precios justos que se merecen las cestas, traer más ganancias para las tejedoras y mejorar su calidad de vida. En este sentido, puede decirse que la labor de la Taita Baskets Association para impulsar una imagen de marca regional no ha hecho más que comenzar.

(PhotoGRAFíA: OMPI/Shingo Tsuda)

Espero que este proyecto sea un buen ejemplo de cómo aumentar el valor de marca de los productos africanos sacando partido de la PI.

Toshiyuki Machida, tercer secretario de la Embajada del Japón en Kenya