Proteger la respuesta a una necesidad no satisfecha

Nombre:Faveo Ltd.
País / Territorio:Reino Unido
Derecho(s) de PI:Marcas, Modelos Industriales, Patentes
Fecha de publicación:11 de marzo de 2011
Última actualización:21 de septiembre de 2015


La sede de Faveo se encuentra en la región de East Midlands, en el Reino Unido (Fotografía: Alice Harold)

Antecedentes

Después de comprarse un precioso vestido sin espalda para un baile de gala en 2004, la Dra. Joanne Morgan, que por aquel entonces trabajaba de científica en el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) se encontró en una situación que afecta a casi la mitad de las mujeres. La Dra. Morgan quería ponerse su vestido nuevo, pero se dio cuenta de que no tenía un sostén sin tirantes cómodo para acompañarlo. Salió a las tiendas a buscar uno y descubrió que lo que pasaba no era que ella no tuviera el sostén que necesitaba, sino que lo que buscaba simplemente no existía. Los fabricantes de lencería no fabricaban sostenes sin tirantes de las copas D en adelante, con lo que se limitaban las posibilidades de vestuario de millones de mujeres de todo el mundo. La Dra. Morgan aprovechó su experiencia como científica para buscar una solución para ese problema y desarrollar un sostén sin tirantes para las mujeres de senos grandes.

Invención

La Dra. Morgan comenzó a estudiar la manera tradicional en que se fabricaban los sostenes y, de esta forma, recabó la ayuda de una experimentada diseñadora de lencería, Megan Powell-Vreeswijk, y de su amiga de toda la vida, la Sra. Susan Powell que, además, tenía más de 20 años de experiencia como comerciante minorista de lencería. Una vez finalizada la investigación preliminar, el equipo se dio cuenta de que la tecnología del diseño de los sostenes no había cambiado mucho desde la invención de esta prenda como sustituta del corsé, a principios del siglo XX. Casi todos los sostenes se basan en el mismo sistema de sujeción, que funciona bien cuando se trata de tallas de copa pequeñas, pero que no resulta tan adecuado en el caso de las tallas grandes. Los sostenes adhesivos sin tirantes que existían eran incapaces de ofrecer una solución válida y cómoda para las mujeres con copa D o superior.

La Dra. Morgan decidió olvidarse de la tecnología arcaica que se empleaba para la sujeción de los sostenes y desarrolló un sistema revolucionario que, en lugar de levantar los senos, los moldea. Una noche le vino de repente a la cabeza la idea de un prototipo sencillo pero eficaz. “Quería probarlo sobre la marcha, así que corté muchos trozos de ropa para crearlo”, afirma, y añade que “estuve trabajando hasta bien entrada la noche, pero pronto me di cuenta de que incluso este experimento rudimentario daba como resultado un sostén sin tirantes cómodo y con buena sujeción”.

Gracias a este primer prototipo, la Dra. Morgan y su equipo descubrieron que el moldeado ofrece apoyo y estabilidad y reduce el movimiento tanto lateral como de arriba abajo. De este modo, el pecho se mantiene más alto (elevado gracias al moldeado, en lugar de estar levantado por una estructura de apoyo) y al mismo tiempo se sostiene sin necesidad de anclarlo al cuerpo mediante tiras molestas y demás artilugios. La combinación de la experiencia científica de la Dra. Morgan, el conocimiento del sector que atesoraba la Sra. Powell y la formación como diseñadora de la Sra. Powell-Vreeswijk dieron como resultado un producto revolucionario. Se trata del Faveo Freedom Bra (faveo quiere decir “sostengo” en latín), el primer sostén para tallas grandes sin espalda y sin tirantes que no precisa de aros para ofrecer buena sujeción, ajuste y libertad a millones de mujeres.

Investigación y desarrollo, y la información que contienen las patentes


El sostén sin tirantes (Diseño Nº 000552955-0001 de la OAMI)

Pocas personas saben que los sostenes son prendas muy complejas desde el punto de vista técnico cuya eficacia se basa en un diseño de tecnología punta y en la combinación de materiales. Desarrollar un producto que consiga levantar y sujetar las tallas más grandes resulta aun más complicado. La Dra. Morgan era consciente de que a la hora de desarrollar un producto de éxito, el trabajo de investigación y desarrollo (I+D) iba a resultar arduo y difícil, pero al mismo tiempo era consciente de que su invención podía revolucionar el sector de la lencería, ya que permitía cambiar el funcionamiento de los sostenes y la manera en que se fabrican.

La invención de la Dra. Morgan hace lo que ningún otro sostén había logrado hasta ahora, ya que reduce el efecto de la gravedad, haciendo que el peso y el tamaño no sean tan importantes, lo que significa que el diseño del sostén puede ser más bonito, eficaz y cómodo. Los sostenes son distintos de las demás prendas de vestir ya que han de ser precisos desde el punto de vista técnico, y en el caso de esta singular invención, la precisión se hace aun más necesaria que en los sostenes convencionales.

La Dra. Morgan se valió de los conocimientos adquiridos en su puesto de gestión de la propiedad intelectual (P.I.) en el Servicio Nacional de Salud y en las Universidades de Nottingham y Sheffield, y se pasó más de cien horas buscando en la información sobre patentes para asegurarse de que no había ninguna otra invención como el Faveo Fredom Bra. Tal como explica ella misma, “si se te ocurre una idea nueva, debes investigar mucho para asegurarte de que realmente sea nueva”.

Como ya tenía en mente el diseño del producto, la I+D se centró en un primer momento en buscar opciones para la financiación y en desarrollar un prototipo. Concentrarse en estos aspectos era importante por varias razones. Para poder convertir su invención en un producto viable desde el punto de vista comercial, la Dra. Morgan necesitaba conseguir financiación. De esta forma, podría concentrarse en el desarrollo de la empresa y en hacer que la invención llegase al mercado. No obstante, a fin de obtener financiación la Dra. Morgan necesitaba crear un prototipo, ya que, aunque se tratase de una idea revolucionaria, iba a resultar difícil conseguir que los inversores se comprometieran sin mostrarles un prototipo a modo de “prueba preliminar”.

La Dra. Morgan se dio cuenta cuando estaba comenzando a buscar financiación de que también era imprescindible constituir una entidad jurídica. Por medio de su empresa podría vender acciones y de esta forma pagar a los inversores y a los colaboradores con capital social en lugar de hacerlo en efectivo. Por esta razón, en 2004 la Dra. Morgan fundó la empresa Faveo Limited (Faveo) como vehículo para proseguir la I+D y obtener derechos de P.I. y como medio para atraer inversores sin tener que emplear el dinero que tanto necesitaban para completar la I+D y llevar a buen puerto la fabricación de un prototipo viable. Por consiguiente, a muchos de los primeros socios y empleados de Faveo se les pagó con acciones de la empresa en lugar de obtener un sueldo en efectivo.

Por aquel entonces Faveo aun no era una empresa capaz de autofinanciarse, por lo que la Dra. Morgan necesitaba tener un trabajo remunerado a la vez que dedicaba tiempo a convertir su invención en un producto viable. Además, debido a la escasez de tiempo y de dinero, fueron necesarios 18 meses para desarrollar el primer prototipo y su costo fue de 40.000 libras esterlinas aproximadamente (sin que ni ella ni sus socios percibieran remuneración alguna). Durante estos 18 meses la I+D que llevó a cabo la Dra. Morgan se centró en desarrollar varios prototipos con los que mostrar que, en un primer momento, la invención iba a funcionar a pequeña escala. Estos prototipos se sometieron a pruebas con un pequeño número de mujeres y los resultados fueron satisfactorios, lo que reforzó la opinión de la empresa de que se podía desarrollar un producto viable. La I+D inicial resultó además muy útil para conocer aquellos aspectos en los que se podían mejorar tanto la invención como su fabricación. Una vez superadas las pruebas a pequeña escala, la empresa fabricó más prototipos y aumentó la escala, realizando pruebas con un número mayor de mujeres y en circunstancias diversas. Gracias a este proceso, la Dra. Morgan pudo desarrollar un producto bien perfeccionado desde el punto de vista técnico.

Más allá de los aspectos técnicos, la Dra. Morgan también estudió el mercado a fin de establecer el alcance de la invención. Desarrolló un plan de trabajo con el objetivo de obtener la financiación necesaria y contó con el asesoramiento de un fabricante de lencería y un comerciante minorista del sector. Dado que la invención era completamente diferente de la tecnología que se emplea en la fabricación de los sostenes convencionales, la I+D y las pruebas también hubieron de ser completamente diferentes. En total fueron necesarios tres años para desarrollar y probar la tecnología en la que se basa la invención.


Patente de Faveo para la invención del sostén sin tirantes (Solicitud PCT Nº PCT/GB2009/001671, servicio de búsqueda Patentscope®)

Patentes

La Dra. Morgan era consciente de que la P.I. podía ser una herramienta esencial para conseguir las inversiones necesarias para fabricar y comercializar su invención. Obtener una patente para su invención aumentaría el atractivo de la empresa ante los posibles inversores. Por ello, contrató los servicios de un agente especializado que la guió a lo largo del proceso de patentamiento y se aseguró de que no se divulgase la invención de ninguna forma antes de presentar la solicitud de patente, pues de lo contrario se arriesgaría a perder la ventaja competitiva y el derecho a patentarla. Cuando la invención aún se encontraba en fase de I+D, pero antes de presentar la solicitud de patente, la empresa firmó acuerdos de confidencialidad con sus empleados, socios e inversores a fin de asegurarse de que no se producía ninguna divulgación innecesaria. Aun hoy en día Faveo continúa aplicando esta política en relación con sus nuevas tecnologías.

En 2004 la Dra. Morgan presentó una solicitud de patente para su sostén exclusivo ante la Oficina de Propiedad Intelectual del Reino Unido (UKIPO). La patente le fue concedida en abril de 2008. Tras obtener esta patente, en agosto de 2008 Faveo solicitó otra patente ante la UKIPO por “Mejoras en o en relación con prendas”, que le fue concedida en enero de 2010. La empresa solicitó asimismo protección internacional para su invención en 2009, presentando una solicitud internacional de patente por la vía del sistema del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT).

Marcas

La solidez de la marca ha sido siempre un pilar del éxito continuado de Faveo y por ello la empresa ha protegido los nombres de sus marcas registrándolos ante la UKIPO. En abril de 2005 la empresa registró la marca Faveo, y en noviembre de 2008 hizo lo propio con la marca Curvex, que es el nombre de un producto que podría lanzar la empresa en el futuro. La empresa no solo se asegura la protección de los nombres de sus marcas a nivel nacional, sino que lo hace también a nivel internacional mediante el Sistema de Madrid. En 2007 registró la marca Faveo y en 2009 solicitó asimismo registrar la marca Curvex.

Diseños industriales

Faveo es consciente de que el éxito de un producto depende tanto de su forma y de su apariencia como de su eficacia. Por esta razón, la empresa ha decidido proteger además su cartera de P.I. mediante el registro de los diseños ante la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI). En julio de 2006 Faveo solicitó ante la OAMI el registro del diseño de su sostén exclusivo sin tirantes y ese mismo mes presentó una solicitud relativa a otro diseño de sostén.

Financiación

La Dra. Morgan contaba ya con un prototipo, una cartera de derechos de P.I. sólida y un plan de trabajo. Su siguiente reto era obtener financiación. Pero esto resultó ser más difícil de lo esperado debido a la naturaleza de su invención y a ciertos obstáculos de comunicación que surgieron en un mundo financiero dominado por los hombres.

En el momento de realizar la I+D inicial la Dra. Morgan calculó que el desarrollo de su invención costaría entre 100.00 y 500.000 libras esterlinas. Aunque contaba con algo de financiación gracias a la ayuda de su familia y su círculo de amigos y ella estaba además dispuesta a dejar su trabajo y jugárselo todo a una carta por su invención, la Dra. Morgan era consciente de que, en última instancia, el éxito iba a depender de que pudiera obtener más financiación. El dinero del que disponía no era suficiente, por lo que estableció un plan de tres pasos para obtener dicha financiación que consistía en: vender acciones de la empresa, conseguir subvenciones como pequeña y mediana empresa (Pyme) y realizar una campaña de recaudación de fondos destinada a inversores privados.

Por suerte para la Dra. Morgan y para Faveo, en el Reino Unido se conceden numerosas subvenciones a las Pymes. No obstante, estas subvenciones están llenas de restricciones y son muy difíciles de percibir. Faveo consiguió que le concedieran dos subvenciones en sus inicios como empresa. La primera de ellas fue una subvención Innovation Futures de 3.000 libras esterlinas que le concedió el Consejo de Distrito de Mansfield, administrada por Angle Technologies, que es una empresa especializada en servicios de gestión empresarial cuya actividad se enfoca hacia la comercialización de nuevas tecnologías y el fomento del sector tecnológico. La segunda fue una subvención de 1.000 libras esterlinas que le otorgó la East Midlands Textile Association (EMTEX), una organización de comercio que se dedica a ayudar a los diseñadores y empresas del sector textil de la región y que, además, ofreció asistencia para el desarrollo del sitio web de la empresa. Una vez se finalizó de desarrollar el primer prototipo, Faveo obtuvo además una subvención para I+D de 63.000 libras esterlinas de Advantage West Midlands (AWM), un organismo de desarrollo de la región de West Midlands.

Aunque supusieron una gran ayuda para la empresa, estas subvenciones no fueron suficientes para finalizar la I+D ni para fabricar un producto viable desde el punto de vista comercial. Pero la Dra. Morgan no se desanimó y puso en marcha una agresiva campaña de recaudación de fondos entre el sector privado que se prolongó durante nueve meses. A pesar de que el Faveo Freedom Bra era un producto totalmente novedoso, a la Dra. Morgan le costó mucho obtener financiación. En su opinión, estas dificultades ponen de relieve uno de los problemas principales a los que se enfrentan los productos destinados de manera exclusiva a las mujeres a la hora de encontrar financiación privada: su invención estaba pensada específicamente para mujeres, pero ella se estaba dirigiendo a hombres para obtener financiación. Muchas veces, a la hora de invertir en proyectos arriesgados cuyos resultados son inciertos como lo era el de Faveo, los inversores se guían por su intuición a la hora de tomar una decisión definitiva. Los hombres se mostraban reacios a invertir en una solución para un problema que solo sufren las mujeres, ya que no se identificaban con él. Sencillamente, la ausencia en el mercado de sostenes de talla grande sin tirantes no les afectaba de forma directa, por lo que apenas mostraban interés por el producto. Además, la mayoría de los posibles inversores tenían un conocimiento escaso o nulo de sector de la lencería y, en muchas ocasiones, lo único que les interesaba de este sector eran los anuncios publicitarios y no su aspecto lucrativo.

Pero la empresa no se limitó a buscar inversores entre las entidades privadas, sino que se dirigió también a los bancos a fin de obtener préstamos respaldados por el Gobierno. Uno de estos programas es el Small Firms Loan Guarantee (SFLG) (garantía de crédito para pequeñas empresas). La Dra. Morgan ya había utilizado el SFLG unas 30 veces y sabía qué tipo de empresas tenían mayores probabilidades de ser aceptadas. Pero lamentablemente, a pesar de que las Directoras de cuatro bancos decidieron conceder el préstamo en el ámbito local, los cuatro bancos rechazaron el crédito cuando el suscriptor, un hombre, examinó la propuesta en la sede central de Londres. A la Dra. Morgan le costaba creer que su experiencia con el SFLG fuera paradigmática de lo que sucede con todas las oportunidades de inversión y que la afinidad con el producto tuviera tanto peso en las iniciativas empresariales, antes de que las ventas hayan corroborado o no el nivel de aceptación del producto.

Sin embargo, después de darse de bruces varias veces con la indiferencia de los inversores, la Dra. Morgan se dio cuenta de que era muy difícil que una mujer emprendedora obtuviese financiación pública o privada para un producto como el Faveo Freedom Bra. “Esta no es la primera vez que intento obtener inversión privada para empresas incipientes”, explica la Dra. Morgan, “por lo tanto, puedo afirmar con rotundidad que es muy difícil obtener dinero para una empresa incipiente que elabore un producto dirigido a las mujeres. Tengo una lista de ejemplos inauditos ocasionados por la falta de comprensión de mi solicitud de financiación debido al sector comercial de mi producto. Ninguno de los hombres a los que recurrí en busca de financiación pudo tomar una decisión hasta que sus esposas probaron el producto (el Faveo Freedom Bra) y dieron su opinión, a pesar de haberles ofrecido la posibilidad de ponerse en contacto con expertos independientes del sector que habían examinado el producto”.

No obstante estos contratiempos, al final la perseverancia de la Dra. Morgan dio sus frutos. Por medio de AWM entró en contacto con el Advantage Early Growth Fund (AEGF), un fondo de apoyo de capital riesgo que forma parte de la amplia red de acceso a financiación de AWM. La Dra. Morgan estaba segura de las posibilidades que tenía su joven empresa y en 2006 solicitó y obtuvo financiación por parte del AEGF, que reconoce que esa resultó ser una de las operaciones de capital riesgo más innovadoras que realizó aquel año. El éxito de esta operación llamó la atención de más inversores, lo que permitió a Faveo obtener financiación de otros 30 inversores privados. Gracias a la ayuda del AEGF, Faveo contaba al fin con la inversión necesaria para poner el Freedom Bra en el mercado.

Comercialización


La empresa comercializa sus productos con el nombre de la marca registrada Faveo (Nº de marca 2389300 de la UKIPO)

Faveo se creó en un primer momento como vehículo comercial para, con fondos propios y donaciones, crear prototipos a partir de nuevas ideas, sufragar la protección de la P.I., probar el concepto de la invención y proseguir la I+D. Cuando la empresa consiguió desarrollar un prototipo y obtuvo la financiación necesaria, pudo dedicarse a la comercialización y comenzó a fabricar el Freedom Bra en varias tallas.

Los inversores ayudaron mucho, pero al mismo tiempo querían que el producto se lanzase lo antes posible para reducir los gastos propios de la fase de pruebas. Por esta razón, la empresa comenzó a comercializar el producto seis meses antes de lo que había previsto originalmente. El producto de Faveo se comenzó a vender en unas pocas tiendas conocidas de lencería y de moda femenina, y se podía comprar tanto por Internet como en los propios establecimientos. Aunque se trataba de un producto nuevo, lo que genera siempre cierto escepticismo entre los consumidores, Faveo logró convencerles de los beneficios del Freedom Bra y los pedidos comenzaron a llegar. El lanzamiento fue todo un éxito y demostró que Faveo había sido capaz de conseguir algo que hasta entonces se consideraba imposible.

A medida que la empresa fue evolucionando, se decidió que era necesario un cambio de mercadotecnia a fin de llegar a más consumidores. Por esta razón, poco después de lanzar el producto, la empresa cambió el nombre de este por el de D+ Perk-Ups y creó asimismo un nuevo embalaje con una imagen más fresca en el que se muestran los excelentes resultados que ofrece la tecnología patentada de Faveo a la hora de levantar y sujetar los senos. La demanda de los D+ Perk Ups creció en todo el mundo y en 2008 se firmó un acuerdo con un distribuidor a nivel mundial, lo que facilitó que el producto se pusiera a la venta en varios de los principales establecimientos nacionales e internacionales.

Resultados empresariales

Después de conseguir hacer realidad su idea, el buen uso que ha hecho la Dra. Morgan del sistema de P.I. le ha reportado muchos beneficios a la empresa. Desde 2011 los productos de Faveo se pueden adquirir en muchas tiendas especializadas en lencería del Reino Unido y también en Internet a través de los principales comercios minoristas que operan en la red. En 2010 Faveo entabló negociaciones con una marca internacional de lencería para la concesión de una licencia y la empresa continúa ampliando su mercado.

La Dra. Morgan ha recibido varias distinciones por su modelo comercial basado en la innovación con el respaldo de los derechos de P.I. En 2005 fue finalista regional del concurso Shell Livewire Young Entrepreneur of the Year y ese mismo año Handbag.com y Barclays Bank le concedieron el premio a la empresa más innovadora. Asimismo, en 2007 ganó el premio regional a la empresa más innovadora que otorga la Cámara Británica de Comercio.

Si falta algo en tu ropero, ¡invéntalo!

Confrontada con un problema al que se enfrentan cada día millones de mujeres de todo el mundo, el genio de la Dra. Morgan consiguió convertir un producto innovador en una empresa de éxito. Aquella noche de 2004, cuando se encontró con que en su ropero no había nada que se pudiera poner, la Dra. Morgan en lugar de resignarse decidió tomar la iniciativa e inventó un producto que no solo satisfacía sus necesidades personales, sino también las de millones de mujeres de todo el mundo. La Dra. Morgan creó de la nada una empresa con una cartera sólida de P.I., y Faveo obtuvo la solución de un problema y continúa desarrollando nuevos productos y creciendo como empresa desde la innovación.