Ingenio, burbujas e innovación

Nombre:Descorjet S.A.
País / Territorio:Argentina
Derecho(s) de PI:Marcas, Modelos Industriales, Patentes
Fecha de publicación:28 de julio de 2009
Última actualización:16 de septiembre de 2015

Antecedentes

Durante la crisis económica acaecida en la Argentina entre los años 1999 y 2002, Hugo Olivera, fabricante de piezas mecánicas de repuesto, se quedó sin trabajo y decidió dedicar su capacidad inventiva a otro ámbito.

A principios del año 2000 escuchó que un camarero había tenido que descorchar más de 60 botellas de vino espumoso durante una fiesta y había terminado con las manos seriamente lastimadas.  El Sr. Olivera se juntó con su amigo Roberto Cardón, mecánico industrial, y juntos se pusieron a idear una nueva forma de descorchar botellas de bebidas espumosas.  Poco después, su amigo abandonó el proyecto.  El Sr. Olivera empleó sus ahorros personales en el desarrollo de un prototipo funcional de lo que más tarde sería el Descorjet, un sacacorchos rápido, seguro y fácil de usar para descorchar vinos espumosos.


  Dibujo del Descorjet presentado como parte de la solicitud de patente europea EP20010250348 (espacenet.com)

Patentes

A mediados de 2000 el Sr. Olivera presentó una solicitud de patente con el objetivo de proteger el primer prototipo de su novedoso sacacorchos. Ese mismo año, se afilió a la Asociación Argentina de Inventores, en donde le advirtieron de que su solicitud de patente original estaba mal redactada y que las reivindicaciones no cubrían todo lo que debían proteger. Ante esto, y dado que la patente no había sido publicada aun, decidió retirar la primera solicitud y presentar una nueva con las modificaciones pertinentes, con el asesoramiento de un agente de patentes.

Después de transformar el prototipo original en un producto industrial estandarizado y sin fallas, se llevó a cabo una búsqueda pormenorizada de antecedentes tanto en Internet como en diversas bases de datos exhaustivas. Se solicitaron patentes en más de 25 países (entre ellos Australia, el Brasil, el Canadá, México, Nueva Zelandia y los Estados Unidos de América) así como en la Unión Europea. Dado que la Argentina no es un Estado contratante del Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), el Sr. Olivera y sus socios se vieron obligados a patentar en muchos países de forma muy rápida, dentro del período de prioridad de 12 meses, con el riesgo que ello conlleva.

La patente fue otorgada en solo 8 meses en los Estados Unidos de América y en 18 meses en la Unión Europea.

Marcas y diseños industriales

El nombre del producto, el logotipo y el embalaje fueron asimismo objeto de la debida protección, registrando tanto la marca como el diseño industrial en más de 25 países.  En 2001, a raíz de la constitución de la empresa Descorjet S.A, todas las patentes de invención y otras formas de propiedad intelectual (P.I.) se traspasaron a la empresa como activos intangibles.

Financiación

La Asociación Argentina de Inventores (AAI) también ayudó al Sr. Olivera a desarrollar una estrategia comercial y a buscar socios con experiencia que estuvieran dispuestos a invertir su tiempo y su dinero para hacer que el producto llegase al mercado.  El Presidente de la AAI, Eduardo Fernández, inventor profesional y empresario, se asoció con el Sr. Olivera para mejorar el producto y para conseguir un grupo de inversores.  La búsqueda resultó larga y dificultosa:  “Llamamos a más de 30 puertas;  finalmente, la puerta número 31 se abrió y pudimos ponernos en marcha.  No buscábamos solo dinero, sino gente que se comprometiera con el proyecto”, explica el Sr. Fernández.

El proyecto se financió de forma privada gracias a la aportación de dos inversores de dilatada experiencia en los sectores técnico e industrial.  Se constituyó una empresa en la Argentina, Descorjet S.A., y una empresa en el extranjero para la gestión comercial internacional.  La inversión inicial fue de 260.000 dólares EE.UU., que se destinaron al desarrollo industrial del producto, piezas, patentes, viajes, elaboración de folletos y otras labores administrativas, sitio web, consultores externos, etcétera.


El Descorjet descorcha los vinos espumosos de manera segura, rápida y sencilla (espacenet.com)

Resultados empresariales

El Descorjet ha ganado numerosos premios de prestigio tanto a nivel nacional como internacional, entre los que se encuentran el primer premio en el Salón Internacional de Invenciones de Ginebra en 2001, el primer premio en la Exposición Regala de Buenos Aires al mejor diseño industrial, también en 2001, y el primer premio en la Competencia Nacional de Ideas de Negocios NAVES 2002, organizado por la Escuela de Negocios del IAE de la Universidad Austral de la Argentina.

El proceso desde la etapa de diseño hasta las primeras ventas se desarrolló en tan solo 18 meses.  Descorjet S.A. tiene el control exclusivo sobre la fabricación y la comercialización del producto.  Se han desarrollado una serie de mejoras al producto, que también han sido protegidas mediante patente.

La cifra de ventas anuales se sitúa en torno a las 35.000 unidades, con un incremento del 15% anual.  De esa cantidad, el 90% se fabrica en Taiwán (Provincia de China) (para el mercado europeo y norteamericano, Australia y Nueva Zelandia) debido a las ventajas competitivas en cuanto a costos de fabricación y envío, y el 10% restante se fabrica en la Argentina para los países del Mercosur.

Con respecto al número de empleados, la empresa solo tiene 4 empleados a tiempo completo en la Argentina para el montaje final y el embalaje, y son los mismos socios quienes llevan a cabo las tareas de administración diaria.  Todos los demás trabajos se subcontratan, incluyendo las labores de corte, soldadura, pulido, fabricación de cajas, imprenta, despacho de aduanas, etcétera.  En total, incluidos los contables, los diseñadores gráficos, los transportistas, etc., la empresa da trabajo a unas 40 personas en la Argentina y a otras 40 personas en Taiwán (Provincia de China).

Descorjet S.A. está estudiando varias ofertas de inversores interesados en adquirir acciones o en comprar la empresa, a fin de ampliar la cobertura de mercado.

Un prototipo de producto patentado sirve para atraer a los inversores

El éxito de Descorjet S.A. se debe a la capacidad de transformar una buena idea en un prototipo funcional respaldado por un plan de trabajo profesional con posibilidades reales de comercialización en el mercado.  “La estrategia de P.I. que empleamos nos ayudó a encontrar socios estratégicos”, afirma el Sr. Fernández.  Asociarse con inversores con disponibilidad financiera y experiencia comercial fue determinante.  Asimismo, ganar premios nacionales e internacionales les dio credibilidad a los inventores permitiéndoles salir a buscar socios sobre la base de un proyecto sólido y reconocido.