Presentado el proyecto de informe sobre conocimientos tradicionales

Ginebra, 11 de agosto de 2000
Comunicado de prensa PR/2000/236

La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) ha sometido a la atención y comentarios del público un amplio estudio, primero que publica de ese tipo, sobre las necesidades en materia de propiedad intelectual de los titulares de conocimientos tradicionales. El informe se basa en cientos de entrevistas que llevó a cabo la OMPI durante nueve misiones exploratorias organizadas en casi todas las regiones del mundo en 1998 y 1999. Cualquier observación sobre ese proyecto de informe, disponible en www.wipo.int/traditionalknowledge/report/ puede remitirse a la OMPI hasta el 30 de octubre de este año, fecha tras la cual el informe será ultimado y se presentará a examen de los 175 Estados miembros de la OMPI y otras partes interesadas.

El objetivo de las misiones exploratorias era ayudar a la OMPI a determinar, en la medida de lo posible, las necesidades y aspiraciones en materia de propiedad intelectual de los titulares de conocimientos tradicionales.

El proyecto de informe empieza con una introducción general al sistema de la propiedad intelectual, poniendo de relieve, entre otras cosas, que la propiedad intelectual es un amplio concepto que no se limita a aspectos como las patentes, el derecho de autor y las marcas, antes bien, abarca todas las producciones que se derivan "de la actividad intelectual en los ámbitos industrial, científico, literario o artístico".

Otra particularidad de la propiedad intelectual es su constante evolución y adaptación. Los progresos en el ámbito de la tecnología, en particular, en las tecnologías de la información y la biotecnología, y los cambios en la coyuntura económica, social y cultural exigen una evaluación continua del sistema, lo que a veces se traduce en la necesidad de introducir ajustes y de ampliar su alcance. Todo ello, naturalmente, suscita controversias. La posibilidad de proteger las innovaciones y creaciones derivadas de la tradición es una cuestión que se ha planteado en tiempos más recientes.

En una de las secciones del proyecto de informe se describen otras instituciones e iniciativas multilaterales en cuyo marco se está abordando también la protección de los conocimientos tradicionales; en otra sección se expone información, acompañada de ejemplos concretos que pudieron recabarse durante las misiones, sobre la forma en que se utilizan sistemas informales de propiedad intelectual y el derecho consuetudinario para proteger los conocimientos tradicionales.

A modo de conclusión, en el proyecto de informe se resumen y abordan las principales necesidades y aspiraciones que expusieron los titulares de conocimientos tradicionales a la OMPI durante las misiones exploratorias. Entre esas necesidades figuran, en particular, y a corto plazo, determinar la posibilidad de aplicar y utilizar las actuales herramientas de propiedad intelectual para la protección de los conocimientos tradicionales. Por lo que respecta a las necesidades a largo plazo, las personas entrevistadas instaron a que se crearan nuevos instrumentos de propiedad intelectual para proteger los conocimientos tradicionales y a elaborar un marco internacional para esa protección. Durante las entrevistas también se expresó la necesidad de proporcionar información y formación en ese ámbito y en el ámbito más general de la propiedad intelectual a los titulares de conocimientos tradicionales y los funcionarios gubernamentales así como de promover el diálogo y los contactos acerca de esas cuestiones entre titulares, el sector privado, los gobiernos, las ONG y otras partes interesadas en los planos comunitario, nacional, regional e internacional.

Las necesidades expuestas plantean desafíos al conjunto de la comunidad de propiedad intelectual, a saber, las oficinas nacionales y regionales de propiedad intelectual, las sociedades de gestión colectiva, el sector privado, las ONG, la sociedad civil, los consumidores y la comunidad internacional, incluida la OMPI. El programa de actividades de la OMPI para los años 2000 y 2001 en materia de conocimientos tradicionales se forjó sobre la base de la información recopilada durante las misiones exploratorias así como en el marco de otras actividades relacionadas con los conocimientos tradicionales realizadas durante 1998 y 1999.

Para proceder a un examen más detenido acerca del papel que puede desempeñar la propiedad intelectual en la protección de los conocimientos tradicionales es necesario comprender todos los aspectos técnicos de la propiedad intelectual y determinar en qué medida puede aplicarse la propiedad intelectual a los usos específicos de los conocimientos tradicionales. La OMPI continuará examinando problemas conceptuales y llevará a cabo un examen práctico y técnico sobre la aplicación de la propiedad intelectual a las diversas formas de conocimientos tradicionales. Se contará así con un análisis fundamentado y realista de los aspectos de propiedad intelectual que plantea la protección de los conocimientos tradicionales.

Según el proyecto de informe, el hecho de que las actuales normas de propiedad intelectual no estén en perfecta sintonía con los elementos de los conocimientos tradicionales que merecen ser objeto de protección no debe considerarse un obstáculo insuperable. La propiedad intelectual ha evolucionado constantemente a lo largo del tiempo para proteger nuevas materias, como el soporte lógico y los esquemas de trazado (topografía), cuya aparición era imposible de prever 20 años antes. La protección por derecho de autor se aplica hoy día al entorno digital y la propiedad intelectual se encamina en estos momentos a la protección de las bases de datos. Como dice el proyecto de informe, "habida cuenta de su carácter evolutivo y adaptable, no era ilógico pensar que el sistema de propiedad intelectual pudiera proteger eficazmente los conocimientos tradicionales".

Actualmente el proyecto de informe sólo está disponible en inglés. En breve estará disponible en otros idiomas, que se presentarán también a la atención y comentarios del público. El informe, que tiene 320 páginas, se distribuirá en breve en formato papel y, una vez terminado el proceso de presentación de comentarios, será publicado como informe final en árabe, chino, español, francés, inglés y ruso.

Para más información, diríjase a la Sección de Relaciones con los Medios de Comunicación y con el Público, de la OMPI: